Hacia el final de una cuenta atrás: a modo de pequeño balance del primer año axitpop

Posted on 23/12/2011

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GREAT EXPECTATIONS

Cuando a veces pongo delante de los ojos los muchos y grandes infortunios, los sacrificios, las alegrías y los sentimientos que gasté desde que, a finales de un soleado abril de este año que se nos va terminando, comenzamos esta pequeña historia que se llama Axitpop, arde el cuerpo en oración, entre pecado y perdón, agoniza el corazón y arde el cuerpo. Y así,  escribo en homenaje a las “Grandes Esperanzas” de Dickens, por un lado -en el día antes de nochebuena y no llegando aún la luz del día- y con la “Peregrinaçao” de Mendes Pinto en la cabeza, para repasar rápidamente estos ocho meses de existencia, con sus tantas y tantas cosas que vimos, sentimos y pasamos. Así es la vida, unos pocos sueños de esperanza y los padecimientos que te cuesta conseguirlos. Toca balance.

Me asomo al valle, como veis , solo unas horas después de haber comenzado el invierno. En tanto busco los ocultos caminos que bajan hacia el río, casi resbalando, repaso mentalmente los momentos con Dinero, el Paz&Music o el Rockeixo. Los conciertos de El Cubo y Baldosa Amarilla. Nuestro viaje con NOC a la final de la Conguitos Caravan Tour o la final del concurso rock Deputación da Coruña, que se llevaron nuestros amigos de Pülsar. El largo e intenso concurso Querostar, y el Enredando y su concurso de periodismo musical. Aquellos astronautas de Cardigan Bridge, que todavía andarán buscando su lugar en este o en otro mundo, o aquellos otros que conquistan la superficie marciana a golpe de chupito de Whisky, de la misma botella que apuras escuchando a los Moondogs. También el gigantesco escenario del Noroeste Pop-Rock, donde te presentan a la auténtica Luthea Salom. O los vídeos con mi cuñado. O el momentazo en que alguien, garimba en mano, te llama ausipó. O las buenas bandas que hay en Sada, como los Monkeys, Capitán Morgan y Stados Alterados. O la gente joven de Hey Sam o Sabdios, y los no tan jóvenes, pero que si citamos no terminamos. O las entrevistas a rockeros impenitentes, como The Gone&Lost, y las que nos quedan por hacer. El absurdo pero, en definitiva, reconfortante viaje vital que emprendimos, tan estimulados al ver como alguien agranda su persona en el escenario que le dispusieron, como entristecidos por ver como todavía hay quien aprovecha un escaparate regalado para vomitar en él un conjunto de subfrustraciones. Nada. Todo.

Ciento ocho artículos publicados dan para mucho. Si miráis a vuestra derecha, veréis la lista de bandas y artistas citados. No contéis que ya os lo digo yo. Sesenta y una. Dan para trece artículos y casi ocho bandas de trabajo al mes. No está mal para ser un comienzo. Hay quien ni llega a tanto. Además, y no me pidáis que os explique cómo lo sé, para mi que este 2012, que se nos avecina plomizo y crítico, va a acabar siendo un buen año. Un buen año para recorrer ese camino que se pierde entre hojas doradas, campos verdes esmeralda y ramas grises y maarrones de tonos delicados que tamizan el conjunto de nuestra visión. Matrix está cambiando…y yo con estos pelos!!!

Al nuevo año le pido, eso sí, unas dosis más de autoestima en nuestros músicos, especialmente a los de nuestra atlántica urbe, península lanzal que habita en el medio y medio de una húmeda y venteada ría. Esa Coruña quejosa que busca de reojo, no sin cierta envidia, otros lugares próximos donde, visto desde la distancia, parece que las cosas éstas van algo mejor. Tampoco estará de más solicitar del público potencial un poquito, solo un poquito más de atención para nuestra/vuestra gente. Sin escusas baratas, que tenéis Empuje.net y, desde ese pasado abril, Axitpop para estar al tanto.

¡Y cuánto corazón hay en todo ello! Artistas, músicos, amigos y amigas, fans, jurados, público, currantes de lo técnico, fotógrafos y ubicuos cazatalentos. Demasiado corazón, según el Willy de Ville. Ese mismo órgano que, en ocasiones, algunos (pobres) confunden con la mismísima paranoia. Vale. A mucha honra. Yo solo soy un joven turco, pero más por coruñés que por joven.

Ya clarea la mañana. Será un buen día para coger la bicicleta y llevarse a los oídos cualquiera de los discos de The Jam. También habrá que cumplir con los compromisos. Comprar algunos regalos, empaquetarlos con un mínimo de dignidad, e irlos escondiendo hasta que llegue la hora de saber si has acertado o si, por el contrario -como suele ser habitual- no te habías fijado de que eso ya lo tiene o de que aquello realmente no le gusta. Para vosotr@s, que ya sois más de 12.000, lo que tengo es simplemente esto. Y que dure mil años, pues será buena señal. También me valdrían unos cuantos años menos, mientras tenga amigos que aún me llamen, cuatro cosas que todavía me enganchen y algo nuevo siempre en los bolsillos.

Feliz año a tod@s, a los que me habéis leído y a los que me leeréis mañana.